27/11/2021 - Edición Nº1088

Energía | 29 oct 2021

ENERGÍA

El crecimiento sostenido de la producción de petróleo y gas, sobre todo en no convencionales

Tras la incertidumbre durante la pandemia, la industria aumentó la extracción de hidrocarburos en forma interanual y cada mes supera la marca del anterior. La ronda 3 del Plan Gas.Ar y un nuevo gasoducto troncal en Neuquén ¿Qué consecuencias trae este cambio de tendencia?


Por: Patricio Ballesteros Ledesma

 

La producción total de petróleo en septiembre superó en 2,8% a la de agosto y un 11% a la de igual mes del año pasado, al alcanzar un promedio de 533.000 barriles por día. El petróleo no convencional también creció: durante septiembre se produjo un 9,5% más que en agosto, y un 53,2% más que en el mismo mes de 2020.

“Todos los meses tenemos crecimiento de producción, tanto en el gas como en el petróleo”, declaró entusiasmado Darío Martínez, secretario de Energía de la Nación, ante estos resultados. “Hemos recuperado la actividad, frenando el declino que venía sufriendo los últimos años y ahora estamos logrando niveles de producción récord”, agregó el funcionario. 

A esta altura, tal vez sea pronto para cantar victoria, pero a nivel shale oil la tendencia es muy alentadora. La producción total de petróleo ya supera las cifras pre pandemia en un 1,1%, mientras que la no convencional supera aquellos valores en un 43%.

En la producción de gas natural los números son mejores aún, ya que en septiembre se alcanzó la segunda mayor producción de los últimos 12 años, con un promedio de 133 millones de metros cúbicos por día. 

Y de ese nivel nacional, el shale gas superó el 50% del total extraído y alcanzó por tercer mes consecutivo su máximo histórico con más de 68 millones de m3 diarios en promedio. Casi la totalidad provino de Neuquén como provincia y de Vaca Muerta como cuenca, responsable de casi 62 Mm3/d, un nivel que implica el cuarto mes consecutivo de récord y además superior a los de 2019.

El despegue del reservorio neuquino estrella se debe al incremento de la producción en el icónico yacimiento Loma de la Lata, operador por YPF y de las áreas gasíferas Fortín de Piedra, Rincón del Mangrullo, El Orejano, Río Neuquén, El Mangrullo y La Calera, que pertenecen en su mayoría a la empresa estatal y a Tecpetrol.

[Saltos productivos en no convencionales]

También hay que destacar que en septiembre se registró un crecimiento interanual de la producción total de gas natural del 7,9%, pero que en no convencional trepó 30,9%. Al comparar los datos de este mes con los de pre pandemia, la actividad registra aumentos de 3,8% de gas total y 22% de no convencional con relación a febrero de 2020.

Este desempeño de la producción nacional de hidrocarburos, que aún tienen una demanda local y regional insatisfecha, no sólo implica más recursos disponibles para el abastecimiento sino también un fortalecimiento de toda la cadena sectorial, que incluye a las mega compañías, las pymes proveedoras, los trabajadores industriales y hasta los estados donde se hallan los yacimientos.

En este sentido, el secretario destaca que “el aumento de producción permite generar un círculo virtuoso que es muy bueno para el país federal que queremos, porque nos permite ahorrar divisas, generar empleo y desarrollo, y las provincias productoras reciben más regalías”.

Es cierto que el mundo asiste a una crisis por la falta de gas (y aumentos de tarifas eléctricas derivadas), que puso en jaque a Europa y Asia en 2020 (en el medio de la pandemia, con mínimas extremas y olas polares) y que en diciembre de este año, cuando empiece el invierno en el hemisferio norte, se verá como continúa. 

Pero en estas latitudes, con el impulso de políticas públicas como el Plan de Promoción de la Producción de Gas Natural Argentino (Gas.Ar) y la Ley de Hidrocarburos enviada al Congreso, las expectativas del sector productor se superan cada mes y las empresas ganan confianza y suman previsibilidad.

Además, como el Gobierno nacional busca incrementar la disponibilidad local de gas natural para bajar las importaciones de GNL y gasoil en los próximos años, convocó a la ronda 3 del Plan Gas.Ar. 

[El esquema que asegura más energía a precio local]

Cuando se lanzó este plan en octubre de 2020, el presidente Alberto Fernández estimó que, con la nueva producción nacional, el país llegaría a un ahorro de divisas cercano a los US$5.500 millones hasta 2024. 

En esta oportunidad, se licita la compra de 6 millones de m3 por día, para sumar a la oferta cuando empiecen los primeros fríos del año próximo y haya picos de consumo (más aún por los nuevos beneficiarios del subsidio tarifario a zonas frías y por la plena actividad industrial, comercial y de servicios post pandemia).

En esta nueva etapa podrán participar todas las productoras de todas las cuencas con cuotas máximas: 3 Mm3/d de gas desde la neuquina, 2 Mm3/d desde la austral y 1 Mm3/d del noroeste.

Se busca un abastecimiento constante de mayo de 2022 a diciembre de 2024, con inicio de inyección en mayo del año próximo y ofertas crecientes hasta alcanzar el máximo volumen comprometido en septiembre del primer año.

Según la Resolución 984 de la cartera energética, el objetivo de estas licitaciones es utilizar plenamente la capacidad de transporte disponible en los gasoductos, para reemplazar al máximo posible las importaciones del fluido, hasta tanto se avance con las obras de infraestructura necesarias para una mayor evacuación.

Sin embargo, ya no se mantiene el incentivo a la participación de las empresas del lanzamiento del plan. Los volúmenes que se adjudiquen en el marco del nuevo concurso no gozarán de condiciones preferenciales ni derechos adicionales de exportación en firme de gas natural, como ocurrió en las rondas anteriores por ciertos volúmenes en temporada no invernal. 

[Un plan para atar las inversiones a las ventas]

El presente cronograma tiene previsto cerrar la presentación de ofertas el 2 de noviembre a las 12, mientras que la adjudicación será 8 días después. En el llamado a licitación también se aclara que el precio tope de ofertas es el máximo de la primera ronda.

La ronda 1 fue el 15 de diciembre de 2020 y buscaba otorgar cuatro contratos con CAMMESA y las distribuidoras eléctricas por un total de 70 Mm3/d para su uso como fuente de energía primaria. Las propuestas de las petroleras fueron apenas inferiores, con un precio promedio ponderado de US$3,5 por millón de BTU, y alcanzaron a 67,8 Mm3/d. 

La que mayor compromiso de volumen concursó fue YPF, con más de 20 Mm3/d, que además logró el mayor precio convalidado: US$3,66 por millón de BTU. Pero en marzo de 2021, la ronda 2 buscó sólo un poco más que el volumen pendiente de la anterior licitación (3,5 Mm3/d), y apenas por los tres meses invernales de cada año.

La continuidad del Plan Gas.Ar, busca asegurarse para el próximo invierno la mayor cantidad de gas natural de producción local, ante la proyección de una suba del precio internacional del GNL (y también del fluido eléctrico regional), el combustible que el país importa desde hace años por sumas millonarias para cubrir la demanda invernal. Además, está vigente hasta 2026 el contrato con Bolivia para la provisión de gas, que tiene un costo superior a los US$4,6/MMBTU.

Las empresas proveedoras locales sujetas a este esquema de contratos se garantizan un precio sostén de US$3,66/MMBTU en su producción incremental hasta 2024, mientras que el Estado nacional se ahorra la importación del licuado equivalente desde Medio Oriente, Estados Unidos y otros países productores, que este año le demandó erogaciones por casi el doble de divisas por igual cantidad.

[El proyecto del nuevo gasoducto troncal]

El pasado 24 de octubre, desde Neuquén, el secretario Martínez hizo un anuncio que permitirá expandir la capacidad de transporte del gas natural de la mayor productora del país, para así incrementar las inversiones de las extractoras y abastecer la demanda local insatisfecha y exportar los excedentes.

El año próximo esa cuenca estará al límite y, si se logra aumentar la producción al ritmo actual, se necesitarían construir obras por más de US$2.000 millones para soportar el trasporte y distribución de los incrementos, como un nuevo gasoducto central, ampliaciones del sistema, ductos de gathering, plantas de tratamiento y fraccionamiento. Al mismo tiempo, se podrían ahorrar más de US$1.300 millones de importaciones. 

“Ahora tenemos el desafío de la infraestructura, de poder hacer ese gasoducto, para poder colocar 40 Mm3 más, producido por neuquinos, con pymes neuquinas que se suman a la cadena de valor”, explicó en la presentación del proyecto tan esperado y necesario para abastecer del suministro a los centros urbanos bonaerenses, santafesinos e incluso exportar a Chile y Brasil. 

En la oportunidad, también comentó que se busca avanzar con el gasoducto Néstor Kirchner antes de fin de año, para proveer de gas a todo el país y remarcó: “Dejar de importar definitivamente, no traer más los barcos y tampoco quemar más para generar electricidad".

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:
Más Noticias

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias