27/11/2021 - Edición Nº1088

Energía | 16 nov 2021

ANÁLISIS

Electricidad por renovables con nuevos récords de generación

Entre enero y septiembre, las energías alternativas abastecieron en promedio un 12,5% de la demanda eléctrica del país y avanzan para cumplir con el objetivo de la ley de 2015 y el Acuerdo de París. ¿Qué dificultades se presentan frente a los planes trazados?


Por: Patricio Ballesteros Ledesma

 

De acuerdo a la Ley 27191, sancionada en forma casi unánime por el Congreso Nacional en 2015, la Argentina tiene el objetivo de cubrir el 20% de la demanda eléctrica con fuentes de generación renovables al 31 de diciembre de 2025.

En la Cumbre Internacional de Líderes sobre el Clima, el mes pasado el presidente Alberto Fernández subió la apuesta y anunció un aporte mayor: lograr un consumo eléctrico basado en un 30% en lo que aporten las renovables para 2030.  

El remplazo parcial de los fósiles, como el petróleo y el gas natural (que representan más del 80% de las fuentes primarias), para alimentar a las centrales eléctricas y distribuirse a los consumidores es ambicioso pero no imposible. 

El abastecimiento de energía eléctrica a partir de la generación con renovables como fuentes primarias continúa avanzando a buen ritmo, desde el 6% alcanzado en 2019, aunque enfrenta algunos frenos que ponen en dudas el 16% establecido por la ley para fines del año próximo. 

Como ocurre en muchos otros sectores de la economía, tanto para el sector público como para los inversores privados, la restricción externa, que no es otra cosa que la falta de dólares en el país, quizás sea el más problemático en la actualidad.

[La falta de dólares complica la evolución]

Hacen falta obras de infraestructura para el transporte y distribución del fluido, que si bien se pagan en pesos incluyen componentes que no se fabrican a nivel interno y que su importación requiere divisas propias o financiación externa. Ambas son escasas.

Si bien es cierto también que el país continúa con un déficit en la balanza comercial energética, y se siguen utilizando miles de millones de dólares cada año para la importación esporádica de diferentes recursos energéticos y combustibles. 

Para las empresas que tienen proyectos en obra o en proceso de ampliación, que deben traer del exterior máquinas, piezas y partes de los sistemas eólicos y fotovoltaicos, esta necesidad también enfrenta la restricción importadora por falta de dólares o la financiación externa a tasas razonables.

Entonces, aunque las cuatro rondas del Programa Renov.Ar ya adjudicaron un gran número de proyectos de renovables, son varios los que están interrumpidos, demorados o restringidos. 

Esta situación, que impide sumar nueva capacidad de transporte por la que ya está tomada pero no activa, obligó al Gobierno a cancelar algunos contratos que las empresas seleccionadas en la ronda 3 no estaban pudiendo cumplir. 

Y por eso es que no realizan nuevas licitaciones de ese programa de abastecimiento de energía eléctrica de fuentes renovables, para aumentar la capacidad instalada, algo que algunos especialistas del sector señalan como un cambio de dirección del actual gobierno y no como una limitante fáctica. 

Con el tratamiento en el Congreso de la nueva ley de hidrocarburos, que le asigna nuevos beneficios a los combustibles fósiles, se piensa que la decisión oficial es priorizar éstas inversiones en lugar de las que provienen de la industria de renovables.

[El incentivo del MAT y la prioridad de despacho]

De hecho, cuando se lanzó en 2016, el objetivo de máxima era atraer inversiones por más de US$7.000 millones e incorporar 10.000 MW de energía renovable en la matriz energética para 2025 aunque hoy, a cuatro años de la fecha objetivo, todavía no se alcanzó ni la mitad de esa potencia.

Pero todo empezó una década antes, cuando en 2006 se sancionó la Ley 26190, que declaraba de interés nacional este tipo de generación con destino a la prestación del servicio eléctrico, así como la investigación y el desarrollo tecnológico y la fabricación de equipos con esa finalidad. 

Si en lugar de lo que ocurre, cada parque eólico o solar pudiera estar trabajando a capacidad plena podría estar despachando más energía para abastecer la generación y aumentar esta participación en la matriz eléctrica nacional.

Las energías renovables se manejan por un mecanismo de prioridad de despacho para ingresar el fluido a la red, lo que significa que toda electricidad que llega al sistema desde esas fuentes abastece la demanda en forma automática. 

Pero debido a las restricciones de transporte de las líneas de tensión en las diferentes regiones esta prioridad debe solicitarse y, en caso de autorizarse, puede ser inferior a la potencia ofertada.

Algo que impulsó en parte las inversiones fue el régimen MATER, es decir el mercado a término de energías renovables, que estableció la Resolución 281/2017 de la Secretaría de Energía. 

Con este sistema se puede comprar energía a un precio fijado por libre acuerdo entre partes, lo que permite a los grandes usuarios del Mercado Eléctrico Mayorista, con demandas iguales o superiores a 300 MW, una alternativa para adecuarse a la ley por cuenta propia y no como parte de la compra conjunta del Renov.Ar.

Además existe la incipiente Generación Distribuida, es decir el régimen de fomento a la generación a partir de fuentes renovables de usuarios (prosumidores), tanto para autoconsumo como para la eventual inyección de excedentes a la red de distribución. 

[Gracias al viento se logran picos históricos]

Según datos de la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (CAMMESA), en septiembre se llegó a abastecer un máximo histórico de 14,2% (1.469,8 GWh) de la demanda nacional, en promedio. 

En agosto, la cobertura había sido del 13,3% (1556,1 GWh) promedio y, en julio, del 12,9% (1.600,4 GWh). Esta evolución demuestra que, pese a que se complica la incorporación de más paneles o turbinas en los parques existentes, cada mes se logran mejores performances y más energía limpia involucrada en la generación de electricidad.

En particular, el 26 de septiembre pasado a las 9:30 horas se alcanzó el pico histórico de abastecimiento, cuando el 28,84% de la demanda de energía eléctrica nacional fue cubierta por fuentes renovables.

Según su origen, el 67,65% correspondió a tecnología eólica, un 21,75% por fotovoltaica, 5,55% por pequeños aprovechamientos hidroeléctricos (PAH) y 5,05% por bioenergías. El récord anterior, de 26,47%, se había registrado el 12 de septiembre a las 14.55 h, según CAMMESA.

[Cinco proyectos nuevos en tres provincias]

Queremos compartir con todos y todas este nuevo récord de energías renovables que nos afianza en el camino de la transición energética a la par del desarrollo de nuestra industria nacional”, destacó Darío Martínez, secretario de Energía de la Nación.
    
En el tercer trimestre de 2021 se habilitaron cinco nuevos proyectos de energías renovables en tres provincias, que suman 103,22 MW de potencia instalada al Sistema Argentino de Interconexión (SADI), continuando con el crecimiento de los primeros seis meses del año, cuando se habilitaron 15 proyectos que incorporaron 569,84 MW.

A fines de septiembre ya existen 182 proyectos operativos, con una potencia instalada total de 4.852,47 MW. Los últimos cinco proyectos habilitados son: el Parque Solar Guañizuil II A en San Juan, con 100 MW; la Central Térmica de biogás Arre Beef Energía y la Central Térmica de Biogás Resener I en Buenos Aires, que incorporan 1,5 MW y 0,72 MW, respectivamente. 

Y además dos aprovechamientos hidroeléctricos en Córdoba, PAH Cruz del Eje II y PAH Boca del Río, que aportan 0,5 MW, cada uno. Todos fueron adjudicados bajo la Ronda 2 del programa RenovAr y, en total, permitirán abastecer de energía eléctrica a más de 76.000 hogares.

[El largo camino hacia el 20% del total en 2025]

Aunque haya restricciones, el compromiso que establece la ley nacional, y los objetivos del Acuerdo de París sobre Cambio Climático firmado por el país hace varios años, va a lograrse cumplir según indican en el Gobierno nacional. 

Desde el Estado seguiremos contribuyendo al crecimiento de las renovables en la matriz energética nacional con iniciativas de apoyo a los proyectos que están avanzados, la liberación de capacidad de transporte para nuevos proyectos y el fomento a los contratos entre privados y las bioenergías”, comentó el subsecretario de Energía Eléctrica, Federico Basualdo.

Durante 2020, se añadieron 1.524 MW a la potencia instalada, a través de 39 proyectos en 11 provincias, lo que permitió el abastecimiento promedio del 9,7% de la demanda total de energía eléctrica a partir de fuentes renovables. 

Ese nivel incorporado representó un incremento del 58% con relación al 2019. El pico histórico del año se registró el 8 de diciembre a las 8:55 horas, cuando el 23,3% de la demanda total eléctrica del país fue de ese origen.

En línea con los objetivos de la ley, entre enero y septiembre de 2021, las energías renovables han abastecido en promedio un 12,5% de la demanda eléctrica nacional, el doble que hace dos años.

Si las condiciones para reactivar las inversiones tanto públicas como privadas mejoran, volver a duplicar la actual provisión promedio dentro de cuatro años no es una misión imposible. 

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